Periódico de la provincia de Guantánamo

madres vulnerablesEsta madre y sus cinco hijos menores recibieron este año una vivienda comprada por el Estado, en el norte de la ciudad de Guantánamo.

Antes de cumplir 35 ya parió siete hijos, todos menores de 17 y de padres diferentes, que en mayoría han estado ausentes de la guarda y cuidado de sus hijos. La mayor es criada por la abuela materna, y el resto permanece con Mara (nombre supuesto para, a petición personal, proteger su identidad).

 

A diferencia de otras madres guantanameras con más de tres hijos, en el 2021 ella no tenía las peores condiciones de vivienda ni baja escolaridad. Tampoco trabajaba y exhibía mala conducta social, en tanto no percibía contribución paterna suficiente para el cuidado de los pequeños.

 

El diagnóstico de los trabajadores sociales la clasificó como vulnerable, y recibió ayuda financiera y en especie.

 

Las gestiones sociales integradas del órgano de Trabajo y Educación, con el apoyo de la Federación de Mujeres CubanaS (FMC) contribuyeron, en su caso, a que actualmente Mara esté reincorporada al trabajo en una escuela y a los estudios superiores de logopedia en tercer año, con buen comportamiento. Abandonó la condición de vulnerable, sumando a la ayuda institucional su interés, voluntad de cambio y esfuerzo personal.

 

Una triada de hijos es sólo un dato, no una condición

 

En realidad el concepto de vulnerabilidad es más amplio y complejo. Un especialista jurídico lo define como “circunstancia vinculada al ser humano, en razón de las diversas causas y situaciones que la generan desde los diferentes ámbitos de la vida en sociedad (discapacidad, minoría de edad, género, identidad de género, ancianidad, origen étnico, credo religioso, nacionalidad, sexualidad…)”.

 

En las madres de que se trata se distinguen, al menos, tres causas y situaciones: minoría de edad de los hijos a su cargo, género y sexualidad… Habría que añadir el empleo y la escolaridad que determinan en el cambio, así como la propia actitud personal, según demuestra el caso real citado al inicio.    

 

En correspondencia, la dirección municipal de Trabajo y Seguridad Social en la localidad, corrige mes a mes, sus controles. Hasta el cierre de noviembre había 2 mil 215 madres múltiples en Guantánamo. Las cifras de ellas en situación de vulnerabilidad varían según el resultado de acciones gubernamentales, legalmente dispuestas para cumplir la política demográfica en el territorio, y el trabajo social de las instituciones, las organizaciones sociales y la comunidad.

 

“Por una parte, en unos casos los hijos pasan a la mayoría de edad al cumplir 18 años, en otros nacen nuevos, aparecen más casos, y se solucionan situaciones, como vivienda y empleo, con los organismos correspondientes”, explica Yeniseis Mayet Suárez, subdirectora de Prevención, Asistencia y Trabajo Social.

 

Añade que en 2021 se solucionaron tres casos de viviendas, y cuatro en el 2022, incluso adquiridas institucionalmente con un presupuesto destinado al efecto. En otras se deciden reparaciones para mejorar las condiciones de habitabilidad. Sigue habiendo 951 casos con malas condiciones de vivienda.

 

De hecho, señala la especialista, el 41,3 por ciento de las madres incluidas en la política demográfica, viven en malas condiciones. Pero sólo el 26 por ciento tienen la condición de vulnerabilidad.

 

También 26 madres que puntualmente no pueden vincularse al empleo reciben prestaciones económicas, y a 97 se les dio ayuda en especie, aporta Mayet Suárez.

 

Atención al control

 

Para el 2023, el 77.9 por ciento de los gastos asignados a Trabajo se consignan a la atención a situaciones de vulnerabilidad, según reconoció el dictamen de la comisión de la Asamblea Municipal del Poder Popular que aprobó recientemente el presupuesto de la localidad, lo cual confirma la prioridad de respaldo financiero y material a esta política de la Revolución.

 

A la vez “se alerta de la necesidad de trabajar para implementar coherentemente los procedimientos que permitan agilizar la identificación, tratamiento y respuestas ágiles a casos que, por su extrema gravedad, así lo requieran”, y pide rigor, control y seguimiento al destino final de los recursos materiales o financieros asignados”.

 

Una visión femenina comprometida

 

Desde otra perspectiva, Alídice Gené Sierra, secretaria general de la FMC en la provincia, e Indira Veranes Ramírez, funcionaria de esa organización en el Consejo Popular San Justo, sin dejar de apreciar altamente el entorno legal favorable y el encargo y entrega estatal de recursos financieros y materiales, consideran que las mujeres y la sociedad en general deben desarrollar más solidaridad social.

 

“Las madres debemos luchar contra la vulnerabilidad”, dice Indira. “Es difícil, complejo porque la maternidad cambia la vida, y las circunstancias pueden ser difíciles. Soy madre de tres hijos menores de 17 años, viajando diario con dos cuando trabajaba en el municipio de Niceto Pérez, y enfrentando la cirugía de una mientras mi esposo cumplía misión internacionalista. Mi familia es corta. Pero hay que luchar por cambiar las condiciones. Eso es lo que hizo Mara, y lo sigue haciendo”, valora la funcionaria.

 

Al respecto, rubrica la expresión de Marta Elena Feitó, ministra de Trabajo y Seguridad Social, de que tener “tener tres o más hijos no es una enfermedad ni una discapacidad”. Una persona que pueda trabajar y no lo está haciendo, no es vulnerable: “Tener tres o más hijos no es causal para que una madre se quede en casa, dependiendo de la asistencia social. La mayor protección es ofertarle empleo, soluciones para el cuidado de los niños y exigir responsabilidad paterna”.

 

Las personas, aprecia, “tienen una capacidad de resiliencia, porque nadie es vulnerable porque tiene tres o más hijos”.

 

La secretaria general de la FMC en Guantánamo considera, por su parte, que hay que generar más empleos para mujeres en la provincia. “Las que aparecen como vulnerables y pueden trabajar, esforzarse por elevar el nivel de escolaridad que exigen los trabajos, asistir a cursos de adiestramiento en oficios, que damos en las casas de orientación de la mujer y la familia, que sirven para emprendimientos personales”. Elogia que Educación y organismos hayan logrado crear ya 10 casitas infantiles, las dos más recientes en Baracoa, porque no hay capacidades suficientes en círculos infantiles”.

 

Por lo demás, Alídice aprecia que en todos los municipios se avanza, con discreción, en la política de atención a las madres con tres o más hijos menores de 17 años que son vulnerables. “Debemos acompañar más a los Intendentes, los gobiernos locales, los delegados municipales, los trabajadores sociales, los organismos en el seguimiento y control para el empleo de los recursos destinados a ese particular, hacerlo con calidad, que las madres cuiden y usen en bien de su familia lo que se les entregue”.  

 

El Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez ha expresado: “La primera ayuda no puede ser asistencialista, hay que proporcionarles un empleo para que mejoren sus condiciones de vida. La construcción del socialismo no se hace de manera asistencialista, lo que hay que buscar es transformación social”.

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