Venezuela. “Somos las que nunca se rinden”. Entrevista a la feminista Irama La Rosa

Por Geraldina Colotti, Resumen Latinoamericano 22 de setiembre de 2022.

Sobre el feminismo en Venezuela, hemos entrevistado a la profesora Irama La Rosa socióloga egresada de la UCV, Especialista de Planificación y Magister en Planificación del Desarrollo del Centro de Estudios del Desarrollo de la Universidad Central de Venezuela, donde es doctorante. Irama es investigadora y docente en las áreas de planificación, popularizaron de las ciencias, eco-animalismo y estudios de juventud de la Escuela de Sociología UCV y de Red de la Calle, colectivo de investigación que es miembro de  CLACSO.  Actualmente es Directora General de la Escuela Feminista del Sur Argelia Laya, docente de la Escuela Antonio José de Sucre y especialista investigadora en diseño de Políticas Públicas de Juventudes.

Tú diriges la Escuela Feminista. ¿A qué apunta y cuál es su orientación?

La Escuela Feminista del Sur Argelia Laya, debe su nombre precisamente a una mujer ícono en las luchas por los derechos de las mujeres en Venezuela como fue Argelia Laya. Ella como mujer visionaria y desde el ejemplo de sus acciones, nos enseñó precisamente que nunca debemos permitir que se nos discrimine ni como mujeres, ni como negras, ni como pobres, procurando además incorporar la presencia de varones, comunidades y Estado en la participación equitativa de los cuidados de la familia, la comunidad y el planeta tierra como responsabilidad compartida para preservar la vida de la humanidad, que también fue una enseñanza de nuestro Chávez feminista y que actualmente impulsa el Presidente Nicolás Maduro a través de la incorporación de esta mirada feminista en todas las políticas públicas del Estado venezolano. Desde esa orientación, ofrecemos a instituciones, comunidades, empresas públicas y a la sociedad toda, una serie de contenidos que apuntan a construir desde el diálogo de saberes un feminismo del sur con sabor venezolano, un feminismo popular anclado al territorio.

¿Cómo encaja la Escuela con el trabajo del ministerio de la Mujer que encabeza Diva Guzmán?

Femsur es un organismo adscrito al Ministerio del Poder Popular para las Mujeres y la Igualdad de Género, que es el órgano rector que genera las directrices de política publica para desarrollar planes, programas y proyectos en temas vitales para atender, proteger, prevenir, investigar y formar a nuestro pueblo en feminismos por los derechos humanos y la construcción de una cultura de paz en la sociedad venezolana. Dentro de un modelo de gestión que pretende garantizar una mayor articulación interinstitucional, la Ministra Diva Guzmán es la Presidenta de todas las instituciones que conforman el sector público para las mujeres e igualdad de género, fundamentalmente: FEMSUR, INAMUJER, BANMUJER y Hogares de la Patria. Adicionalmente tenemos la ventaja que la ministra Diva es la responsable de la Vicepresidencia de las Mujeres en el Partido de Gobierno, lo que a mi manera de ver, imprime mayor coherencia política a las acciones de esta arquitectura institucional por los derechos de las mujeres y la igualdad de género.

¿Qué programas, qué temas quiere abordar la escuela feminista?

FEMSUR ha definido 10 áreas temáticas que son: 1) Pensamiento Feminista Anti-patriarcal; 2) Promoción de una vida libre de violencias; 3) Mujeres y Producción; 4) Salud Sexual y Salud Reproductiva; 5) Salud Integral, Hábitat y Ambiente; 6) Liderazgos, colectivos y movimientos antipatriarcales; 7) Mediciones e Indicadores de Género; 8) Políticas del cuidado y autocuidado; 9) Interculturalidad y pueblos originarios indígenas, afros y del poder popular; 10) Comunicación popular feminista.   

Estos grandes temas pretenden recoger desde un enfoque interseccional y de inclusión, el abanico de problemas que viven las mujeres y otros actores susceptibles de experimentar situaciones de vulnerabilidad como niñas, niños, juventudes, personas con salud disminuida por edad como adultas y adultos mayores, discapacidades, etnia y nivel socio-económico, para responder a sus necesidades más sentidas a través de la formación, investigación y divulgación.

¿Cómo están presentes los temas internacionales?

Los temas internacionales son transversales a cada una de estas áreas de FEMSUR, de hecho la Escuela intercambia con un proyecto de MINMUJER que ya entró en funcionamiento, que es un Observatorio de las  Mujeres e Igualdad de Género, que tiene como misión recolectar información para generar indicadores que permitan monitoriar temas tan sensibles como los distintos tipos de violencia tipificadas en la Ley de las Mujeres para una vida libre de violencia, con la idea de establecer parámetros de comparabilidad y georreferenciación a escala nacional e internacional, que nos permita caracterizar mejor este fenómeno complejo de las violencias asociadas al patriarcado capitalista. Si logramos esa caracterización, es posible formular políticas públicas de justicia de género con mayor grado de pertinencia social.

En ese marco, FEMSUR está armando una red de investigadoras e investigadores que forman parte de universidades nacionales e internacionales, así como de activistas de colectivos feministas y del poder popular, para construir conocimiento colectivo para la formulación, seguimiento y evaluación de las políticas públicas de MINMUJER con mirada global a la vez que territorializada. Pero más allá de nuestra Escuela, yo te diría que los temas internacionales interesan a todas las instituciones del Estado venezolano, porque vivimos una guerra no sólo económica sino multidimensional, una guerra mediática que ataca permanentemente a nuestra la Revolución Bolivariana para afectar principalmente a las mujeres y no reconoce los logros en innovaciones sociales, educativas, teóricas, políticas e incluso metodológicas, que hemos alcanzado para desplegar lo que significa en la práctica una Democracia Participativa y Protagónica orientada al Socialismo Feminista.

Si la revolución bolivariana se define a sí misma como socialista y feminista. ¿Qué significó y qué significa en términos concretos para la vida de las mujeres venezolanas?

Creo que el avance de la mujer venezolana en distintos espacios de poder se debe a la posibilidad real de su participación protagónica en todos los ámbitos de la vida nacional. Evidentemente ha sido un proceso que forma parte de las luchas por la progresión de los derechos, que se ha forjado desde las bases populares y militantes.

La mujer venezolana es una mujer luchadora y políticamente comprometida con la vida y ello queda demostrado con su alta participación en las recientes elecciones para jefes de calle, comunidad y consejos comunales. Las mujeres somos las que mayoritariamnete participamos de las actividades comunitarias como el Clap que garantiza la alimentación de muchas familias, somos quienes nos ocupamos de las actividades del cuidado de los seres vulnerables, quienes desarrollamos proyectos y emprendimientos para mejorar el ingreso familiar, somos las que “nunca se rinden” como se llama el programa de radio de MINMUJER.

No obstante desde una perspectiva de emancipación feminista, eso ha generado un debate importante sobre la ética y economía del cuidado, ya que esas responsabilidades “heróicas” que se nos impone culturalmente a las mujeres y que incluso nos enorgullecen, generan un impacto a nuestra salud que muchas veces puede ser irreversible.

En ese contexto, vemos que la recarga excesiva de trabajo de las mujeres que puede incluir el trabajo productivo, el trabajo no remunerado de los cuidados y el trabajo voluntario para la reproducción de la vida, no solamente son actividades no reconocidas para el crecimiento económico dentro del PIB, sino que fundamentalmente limitan nuestras oportunidades para los estudios, alcanzar metas laborales y de mayor participación política en espacios distintos a los comunitarios y familiares.

Por esa razón, la Ministra Diva Guzmán nos insiste en la necesidad de pensar a largo plazo, para contribuir desde nuestra institucionalidad con ampliar los proyectos de vida de nuestras mujeres desde que son niñas, a través de políticas que realmente las impacten a ellas con visión de trasformación profunda del país.

En el ámbito formativo que nos compete, se trata de atender esas necesidades de las mujeres en distintos ámbitos, por ejemplo las expresadas en el Congreso Nacional de las Mujeres de 2022, que tienen que ver con la capacitación para el mundo laboral y los emprendimientos en áreas no tradicionales como metalmecánica, pesca, agricultura, herrería, construcción, electricidad entre otras, pero con la idea de fortalecer paralelamente una formación feminista que les permita mejorar su autoestima para evitar las violencias y aumentar las vocaciones al logro dentro de sus proyectos de vida personales, para repercutir positivamente en la familia, la comunidad y el país todo.

Dentro de esta orientación, FEMSUR en articulación con la Misión Hogares de la Patria, está abordando un plan formativo en el tema de los cuidados para introducir la idea de la co-responsabilidad dentro de un sistema de cuidados para la vida, donde las instituciones públicas, empresas privadas, comunidades y los varones de las familias, participen activamente en estas responsabilidades que no son exclusivas de las mujeres.

Algunas compañeras feministas, hablan de un nuevo sujeto histórico, el de género, el femenino ¿estás de acuerdo?

Completamente, la mujer y la sensibilidad femenina viene a ser como una ola que penetra con fuerza las subjetividades de toda la humanidad. Es una sensibilidad emergente que surge de las comunidades LGBTIq+ de nuestras mujeres trans, de las comunidades indígenas, mujeres afro y de activistas ecoanimalistas en sus luchas por el territorio, defensa de la naturaleza y de la cultura propia. En mi caso personal, comence a involucrarme con la causa feminista desde mi vocación por la protección de los animales, en ese camino me encontré con la corriente eco-feminista, que forma parte de una episteme que me permite comprender la necesidad de romper con este sistema de capitalismo patriarcal, antropocéntrico y androcéntrico que destruye la vida.

Las mujeres han estado y están al frente de la resistencia al bloqueo contra Venezuela. ¿Cómo califica hoy las medidas de política económica del gobierno de Maduro? ¿Cuál es su interpretación de la situación que vive Venezuela hoy desde el punto de vista de género?

No hay duda que ha sido muy dura la situación que ha provocado el bloqueo económico y la aplicaciónde medidas coercitivas unilaterales en la población en general y especialmente en las mujeres. El acceso a la salud sexual y salud reproductiva, se ha visto profundamente afectada en cuestiones clave para la prevención como anticonceptivos, atención ginecológica y seguimiento del embarazo. La mujer ha sido el foco de esos ataques económicos y de violencia simbólica, colocándola en situaciones de vulnerabilidad que en muchos casos las han obligado a migrar a otros países para enfrentar las dificultades, pero que en lugar de encontrar receptividad, solidaridad y un abanico de oportunidades, se han tropezado con xenofobia, discriminación, explotación laboral, sexual y económica.

En ese contexto, sumado a lo experimentado en período de pandemia, se han desmembrado muchas familias, han ocurrido diversidad de violencias y se han perdido talentos útiles para el país, pero también se han generado prácticas transformadoras que en su mayoría son protagonizadas por mujeres. Por ello, buena parte de las medidas económicas del gobierno Bolivariano, apuntan a estimular y fortalecer la economía emergente pos-rentista, esa pequeña y potente economía que surgió de la creatividad de la gente y en particular de las mujeres para sobrevivir la escasez.

Por otra parte, también se están apuntalando proyectos atractivos para la inversión privada nacional e internacional a través de alianzas con sectores nacionales y países aliados, que tienen como finalidad generar divisas en sectores no petroleros como por ejemplo en turismo e industria agro-alimentaria, donde se crean espacios de  participación económica para colectivos de mujeres trabajadoras de la tierra o “conuqueras”, así como artesanas, pescadoras y empresarias que se están incorporando de manera determinante.  

En ese sentido, creo que las medidas forman parte de un proceso que genera efectos económicos positivos, incluso para el retorno de población migrante, pero también que se ralentiza debido a que las medidas coercitivas siguen vigentes así como todas la iniciativas del imperio para invadir nuestro territorio y saquear nuestros recursos en el exterior.

Como profesora universitaria, ¿cuál es la situación de la docencia hoy?

La docencia tambien ha sufrido los embates de la crisis económica y su efecto más sentido ha sido precisamente la migración de profesores e investigadores, que no solo es una migración a otros países sino hacia otros sectores económicos distintos a su práctica docente, para resolver el problema fundamental que tiene que ver con el deterioro del salario y la precarización laboral, sobre todo en cuanto al acceso a servicios de salud, alimentación adecuada, internet, actualización académica e intercambio cientifico internacional más allá de las plataformas tecnológicas.

Creo sin embargo, que estamos en un momento en el que estamos obligados a transformar nuestras ideas y prácticas de universidad innovando en pedagogías para el diálogo de saberes con pensamiento científico transformador. Eso pasa por entablar más intercambios con comunidades e instituciones, formular proyectos en común, propiciar espacios de encuentro para el debate y crear comunidades de aprendizaje e innovación dentro de las propias comunidades, dentro de las escuelas y los liceos.

En ese sentido, las Universidades siguen teniendo rol fundamental para la formación científica y humanística, sustentada en principios de igualdad, inclusión, calidad y ejercicio de pensamiento crítico para la emancipación. Ese enfoque de Universidades presentes, trasversalizadas en varios espacios comunitarios, en la calle, los laboratorios, escuelas y liceos, ciertamente requiere inversión económica, pero fundamentalmente valoración y apropiación social del común de la gente.

Acaba de finalizar el congreso de la Jpsuv, en el año de las 3R.NETS propuestas por el presidente Maduro para revolucionar todo lo que hay que cambiar y volver a los orígenes del proyecto bolivariano. ¿Cuál es la relación de la Escuela con el programa de formación del PSUV y sobre todo con el de la JPSUV?

Además de profesora en la Escuela de Sociología de la Universidad Central de Venezuela, soy docente de la Escuela Antonio José de Sucre creada especialmente para la formación de las juventudes de la JPSUV. En esos espacios, desarrollo programas formativos y de investigación con y desde las juventudes, por ejemplo en la Escuela Antonio José de Sucre coordino un Diplomado de Sociología de las Juventudes, que ahora desde mi responsabilidad como Directora General de FEMSUR, queremos adaptar para dictar el mismo diplomado pero con más énfasis en la perspectiva de género y las 3 R.NETS. Dentro de esta orientación y alianza académica entre la Escuela de la JPSUV y FEMSUR, realizamos recientemente el I Foro Juventudes, Políticas Públicas y Liderazgos Militantes, donde participó la Ministra Diva Guzmán con una ponencia sobre el perfil y liderazgos de las juventudes del partido.

¿A su juicio qué conciencia de género tienen las mujeres jóvenes?

Actualmente cuando las investigadoras e investigadores hablamos en plural de las juventudes, es porque existe una diversidad de características de este grupo de la población, que no solo tiene que ver con las edades sino con las identidades de clase, preferencias sexuales y género autopercibido, pertenencia a determinadas etnias, nivel educativo, entre otras variables. En ese sentido, la conciencia de género no es homogénea para todas las juventudes. Sin embargo, como decía antes, existe una ola feminista que permea las sensibilidades en su diversidad, por ejemplo en las Encuestas Nacional de Juventudes (ENJUVE) realizadas en Venezuela los años 2013, 2015 y 2018, encontramos que existe un porcentaje alto de esas juventudes, que expresan su rechazo a cuestiones como violencia de género, violencia en contra de la niñez, hacia adultos mayores y en contra el maltrato animal. En las investigaciones más cualitativas, encontramos que han aumentado los activismos feministas, ecológicos y por una cultura de paz donde participan muchas jóvenes, que entre otras causas, levantan banderas de lucha similares a sus pares de otros países como por ejemplo el movimiento de los “Pañuelos verdes” en la Argentina, que ha permeado casi toda Latinoamérica.

¿Dónde está la discusión sobre el aborto? ¿Por qué no es posible abordar este tema en Venezuela?

El debate sobre el aborto y su despenalización forma parte de la agenda que MINMUJER está construyendo con los movimientos sociales, es un debate que también se está iniciando en la Asambea Nacional y en los espacios educativos de FEMSUR para presentar los argumentos a favor y en contra. El tema es polémico en algunos sectores, especialmente para los religiosos, pero no existe ninguna censura respecto a su abordaje dentro de la institucionalidad de MINMUJER y la Vicepresidencia de Mujeres del Partido, donde se han convocado a esa diversidad de movimientos para que expongan sus argumentaciones respecto a todas las banderas de lucha feminista.

Desde mi posición personal, sostengo los argumentos que le dan peso al Estado Laico definido en la Constitución, que tiene el deber de formular políticas públicas en defensa de la vida de todas las mujeres y en particular de las más vulnerables por su condición de pobreza. Y esa es precisamente la situación que sufren las mujeres más pobres, que ponen su vida en riesgo cuando se somenten a una interrupción de embarazo en condiciones inseguras.  

Venezuela. “Somos las que nunca se rinden”. Entrevista a la feminista Irama La Rosa – Resumen Latinoamericano